Vendrás desnuda y callada.
Rodeada de sombras que temen rozarte,
silueta que huye sin dejar ser atrapada
perseguida por una pálida luz que teme iluminarte.
Yo, distante figura que ahora quiere tomarte,
vendrás desnuda, pues la ropa tergiversa tu belleza
me dejaras herido, pero no dejare de tocarte
caeré de rodillas eclipsado ante ti, dulce princesa.
Fugaz momento, tardío olvido.
Dulce ofrenda, cruel tributo
príncipe vestido de luto
fantasma de un tiempo atrás vivido.
Tú te ibas, desnuda entre mis versos
ya no olía a ti este aire que respiro,
este viento no llevaba ya tu voz, mermado suspiro
te fuiste entre versos, dejando solo tus besos.
Besos en papel quemado
en sueños derrumbados,
en un poema plagiado
sueños por siempre soñados,
y me doy cuenta, al fin...
De que nunca estuviste junto a mí
de que eras un reflejo, un poema
una simple historieta de tan típico tema.

No hay comentarios:
Publicar un comentario