jueves, 24 de abril de 2008

Vendras.

Vendrás desnuda y callada.

Rodeada de sombras que temen rozarte,

silueta que huye sin dejar ser atrapada

perseguida por una pálida luz que teme iluminarte.


Yo, distante figura que ahora quiere tomarte,

vendrás desnuda, pues la ropa tergiversa tu belleza

me dejaras herido, pero no dejare de tocarte

caeré de rodillas eclipsado ante ti, dulce princesa.


Fugaz momento, tardío olvido.

Dulce ofrenda, cruel tributo

príncipe vestido de luto

fantasma de un tiempo atrás vivido.


Tú te ibas, desnuda entre mis versos

ya no olía a ti este aire que respiro,

este viento no llevaba ya tu voz, mermado suspiro

te fuiste entre versos, dejando solo tus besos.


Besos en papel quemado

en sueños derrumbados,

en un poema plagiado

sueños por siempre soñados,


y me doy cuenta, al fin...

De que nunca estuviste junto a mí

de que eras un reflejo, un poema

una simple historieta de tan típico tema.

No hay comentarios: