martes, 25 de marzo de 2008

Agur



Un silencio muerto, una lágrima sin sentimiento

Mis pensamientos desposeídos de valor

Del valor de sentir lo que no tengo en mente

Lo que a golpes de corriente se pierde

La tristeza del triste caballero andante,

Del simple niño o del cansado amor

Del adiós sin sentido pronunciado,

De la palabra cruel que pone un punto al final de la línea

De cada palabra, gesto y signo de un final,

De un adiós, de una despedida

De que mis mejillas se empapen de la más satírica ironía

De que mis lágrimas caigan silenciosas para romper en el suelo

Como truenos en la tormenta,

Como versos sin pretexto

Como una canción sin compás ni tempo

Y yo gritare para borrarlo

Gritare para borrar el adiós del diccionario

Para cambiar cada despedida amarga,

Cada lágrima derramada

Borrare cada sentimiento, reescribiré cada final de cuento

Cada verso de un poema con el adiós como tema

Cada beso que cierre las puertas del amor sin dueños

Y al final quedare solo

Sentado en la nada del adiós

Pues nada es eterno, nada es infinito

Quizás la teoría plasme mil ideas infinitas

Con cientos de posibilidades inciertas

Pero la vida es algo más triste, algo más que teoría

Que al final siempre encuentras un final

Con un adiós como condimento

4 comentarios:

Andrea dijo...

¿De verdad no existe algo que sea infinito y para siempre?

[†]£ųzßË£[†] dijo...

No para el hombre, no para este mundo.que podria serlo?

Andrea dijo...

El día que lo descrubra te lo cuento ;)

[†]£ųzßË£[†] dijo...

Anhelo escuchar las respuesta, pero creo que nunca la sabre.